abril 17, 2021 2:04 am

NOTIGUARO

De Interés Mundial

Nipones anunciaron avances en la organización de los Juegos Olímpicos de Tokio 2021

Pese a la interminable lista de dudas, los organizadores se muestran inamovibles en su determinación de celebrar los Juegos en las nuevas fechas previstas, y no quieren oír hablar de otro posible retraso ni de cancelación debido a la pandemia.

Aunque esta postura contrasta con la opinión de los japoneses, que según una encuesta de la agencia local Kyodo son mayoritariamente partidarios de cancelar o retrasar el evento (un 70 % de los consultados), mientras que una quinta parte apoya celebrar los Juegos dentro de un año.

Sin embargo, los anfitriones nipones anunciaron recientemente varios avances organizativos para los Juegos previstos del 23 de julio al 8 de agosto de 2021, entre los que destacan garantizar la disponibilidad de todas las sedes para las competencias y confirmar el nuevo calendario de los eventos.

En Japón y otros países se han reanudado competencias deportivas dentro de una nueva normalidad que aporta pistas sobre cómo podrían ser los Juegos, aunque un evento internacional de esa talla representa un rompecabezas logístico para el que por ahora no hay soluciones.

Queda por definir el gasto adicional que generará el aplazamiento de los Juegos, así como precisar quién asumirá ese coste, una cifra que se estima en torno a los 3.000 millones de dólares y cuyo reparto ha generado fricciones entre la organización nipona y el Comité Olímpico Internacional.

El problema del público

Tanto el COI como los organizadores nipones han reiterado que no contemplan unos Juegos sin público, pero no han precisado por el momento cómo harán para garantizar que los espectadores puedan disfrutar de los eventos deportivos sin riesgo de infecciones.

Las posibles medidas de seguridad incluirán como mínimo el uso obligatorio de mascarilla y una toma de temperatura corporal a la entrada de las instalaciones deportivas, lo que conllevará colas más largas de lo habitual, además de la prohibición de abrazarse, estrechar la mano, cantar o gritar durante las competiciones.

Estas medidas ya se aplican en las ligas nacionales niponas de fútbol y béisbol profesional, en cuyos partidos se ha vuelto a permitir el acceso de público desde el pasado 10 de julio en el marco de un protocolo de seguridad adoptado por las autoridades niponas.

Esa estrategia se elaboró tras levantarse a finales de mayo el estado de alerta sanitaria por coronavirus que estaba declarado en todo el país, y podría servir de modelo para lo que se verá en las gradas de las competiciones olímpicas en Tokio en el verano de 2021.

El protocolo permite por ahora un aforo máximo de 5.000 personas en los estadios al aire libre, y señala que debe mantenerse una distancia de al menos dos metros de distancia entre cada espectador.

También estaba previsto para comienzos de agosto permitir la entrada de público hasta la mitad de la capacidad total de estadios que tienen hasta 70.000 asientos, aunque esta medida está en el aire debido al reciente repunte de contagios de coronavirus en Japón.

Texto : Angélica Mujica/Con información de diariolibrel.com/