abril 22, 2021 7:03 pm

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De Interés Mundial

París y Londres frenarán el tráfico de personas por el Canal de la Mancha

El gobierno francés y el británico ultiman un nuevo plan para intentar frenar en seco el creciente tráfico de personas por el canal de la Mancha. El buen tiempo de los últimos días  ha hecho que centenares de migrantes irregulares partieran de Francia, en la zona de Calais, a bordo de precarios botes inflables, para intentar ganar las costas del Reino Unido.

Las autoridades de Londres están molestas, por lo que consideran poco celo de París, para evitar que los migrantes, con ayuda de los traficantes, se hagan a la mar.

El secretario de Estado de Inmigración británico, Chris Philp, estuvo ayer en la capital francesa para abordar el problema con altos funcionarios franceses. “Está claro lo que debe hacerse, dijo Philp ante la prensa. Si podemos hacer impracticable esta ruta, y estamos dispuestos a ello, ya no tendrá ningún sentido para los migrantes ni siquiera llegar hasta Francia. Esta ruta la facilitan bandas despiadadas que ponen en peligro vidas”.

La policía francesa vigila los 70 kilómetros de playas y dunas de la Costa de Ópalo con motos y drones. Los guardacostas británicos no cesan de interceptar barcas repletas de inmigrantes que cruzan la treintena de kilómetros de anchura del canal de la Mancha.

A pesar del buen tiempo, se trata de una travesía muy peligrosa, pues es una de las vías marítimas más transitadas del mundo, con alto riesgo de colisión y de naufragio. La policía de fronteras británica escoltó hasta Dover a una veintena de migrantes.

El fenómeno de los small boats, como le llaman el Reino Unido, se ha ido agravando. Desde enero han sido interceptados en el mar o detectados al llegar a la costa más de 4.000 migrantes, casi el doble que toda la cifra del 2019. La mayoría de estas personas procede de Afganistán, Irak, Irán, Siria y algunos países africanos. Han logrado llegar a Francia por diversos medios, pero su verdadero destino es el Reino Unido, donde tienen familia o amigos y creen que será más fácil obtener asilo político.

Francia estudia nombrar a un comandante especial que supervise las operaciones antiinmigración en el canal de la Mancha, tal como acaba de hacer el Reino Unido al designar a un ex alto oficial de los Royal Marines, Dan O’Mahoney, un veterano de las guerras de Irak y Kosovo.

A Francia no le resulta fácil controlar la Costa de Ópalo, un tramo de 70 kilómetros desde el cual es posible realizar la travesía. Los gendarmes y los guardias fronterizos realizan frecuentes patrullas con motos por las playas, muy anchas cuando la marea es baja, y emplean drones, un instrumento mucho más barato y silencioso que los helicópteros para sobrevolar las playas y las zonas de dunas,donde se ocultan los migrantes y sus passeurs antes de hinchar los botes y lanzarse a la aventura.

La tarifa oscila mucho. Se estima que por unos 600 euros por persona se puede ya obtener plaza en una de las embarcaciones. Ha habido algún caso de intento de cruzar el canal a nado. En febrero pasado, el entonces ministro del Interior, Christophe Castaner, estuvo en la playa de Oye, a varios kilómetros al este de Calais, uno de los lugares preferidos por los migrantes.

Con información de lavanguardia.com