junio 15, 2021 4:09 pm

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En Puerto Ordaz: Pacientes renales denuncian parálisis de unidad de diálisis

Pacientes renales de la Unidad de Hemodiálisis y Diálisis Peritoneal Jesús de Nazareno, Puerto Ordaz, denuncian la paralización de la unidad por la avería del sistema de ósmosis inversa y solicitan con urgencia el apoyo del Estado y la administración del centro para reactivar la unidad, no solo con la reparación del sistema de ósmosis, sino también con la reparación de las siete máquinas dializadoras dañadas.

De este recinto extrahospitalario depende la vida de 62 pacientes renales que deben dializarse tres veces a la semana. Desde la semana pasada, hay pacientes que no logran hacerlo por las fallas cada vez más frecuentes del centro hasta que, finalmente, el lunes la unidad completa se paralizó.

Lo que queremos es que nos ayuden a solventar esta situación que estamos pasando, si no, lo que nos espera es descompensarnos y cuando nos demos cuenta podemos fallecer”, manifestó Jesús Octavio Salom, paciente renal de 53 años

Salom informó que hace un mes los pacientes recibieron el donativo de una bomba de agua nueva -que forma parte de la distribución central de la unidad de diálisis-, pero no puede utilizarse más si los filtros no funcionan.

Una máquina dañada, un paciente sin dializar

La Unidad de Hemodiálisis y Diálisis Peritonial Jesús de Nazareno ha sufrido un deterioro acelerado desde el año pasado. Los pacientes reportan que han costeado la reparación de la bomba principal, aires acondicionados y el alumbrado por cuenta propia para mantener el centro funcionando.

“Aquí hemos hecho muchos sacrificios, reunimos fondos (…) hemos tratado de solventar poco a poco algunas situaciones nosotros mismos pero la gran mayoría no tenemos capacidad de seguir solventando, la mayoría somos personas de la tercera edad, jubilados o desempleados”, dijo Salom.

De las 21 máquinas con las que cuenta el recinto, siete están averiadas y las demás funcionan a medias, aunque la diálisis debe durar entre tres y cuatro horas, los pacientes deben recortar sus sesiones a solo dos.

El paciente informó que incluso, quienes se benefician de la unidad, han tenido que pagar el transporte a las enfermeras para evitar exponerlas al contagio, y exponer a la unidad en general por tratarse de un recinto lleno de pacientes renales que están inmunosuprimidos y por lo tanto son población en riesgo de contagiarse de cualquier enfermedad, incluyendo la COVID-19.

Los pacientes renales que dependen de esta unidad han solicitado en reiteradas ocasiones a las autoridades del IVSS, el gobernador del estado Bolívar Justo Noguera, y la autoridad única en Salud, Franklin Franchi, a que se aboquen para optimizar el funcionamiento del recinto, y hasta ahora no han recibido respuesta.

Por Laura Clisánchez / correodelcaroni.com

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