julio 27, 2021 1:00 am

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Última hora y recuento de votos: Biden y Trump se disputan voto a voto la presidencia

 Al borde de un ataque de nervios colectivo, Estados Unidos asistió en cambio a una reedición, una suerte de déjà vu, de las elecciones del 2016, cuando el ganador se decidió por 77.000 papeletas en tres estados, pero esta vez a cámara lenta porque la batalla puede alargarse días o incluso semanas.

Tras sus victorias en Wisconsin y Michigan, el último recuento situaba a Biden por delante de Trump en número de votos del colegio electoral. Los candidatos libran en estos momentos su duelo final en el mismo territorio que sentenció las anteriores elecciones: los estados del antiguo cinturón industrial del país. Si entonces un puñado de votos inclinó entonces la balanza a favor del republicano, este año, con una división muy similar, el favorecido sería el demócrata.

El presidente Trump se niega sin embargo a aceptar el resultado y ha presentado recursos para detener el recuento, prácticamente finalizado no obstante, en estos dos estados además de Pensilvania, en cada caso con diferentes argumentos. En el caso de Wisconsin, al ser el margen inferior al 1%, tienen derecho a pedir un recuento y ya lo han solicitado. El ambiente es de alta tensión en la calle. Decenas de personas irrumpieron ayer en un colegio electoral de Detroit (Michigan), donde alrededor del 90% de los votos computados han sido para Biden, al grito de “¡frenad el recuento!”.

Biden se habría impuesto a Trump por unas 50.000 papeletas en Michigan y unas 20.000 en Wisconsin, márgenes ligeramente superiores a los del republicano en el 2016 pero mucho más estrechos del que auguraban las encuestas, que este año se han estrellado definitivamente en sus vaticinios. En Pensilvania, desbordada por el volumen del voto por correo, quedaban todavía por computar un millón de papeletas depositadas por adelantado o por correo, la vía preferida por los votantes registrados como demócratas.

El escenario de una elección reñida y disputada empezó a materializarse de madrugada, cuando fue evidente que Trump estaba resistiendo mejor de lo esperado y mantendría sin problemas los votos de Florida, Texas y Ohio. A esas horas, Biden solo parecía bien situado para arrebatarle Arizona y Nevada. Pero tras ver cerradas al sur sus rutas alternativas hacia la Casa Blanca, todo volvía a depender de los votos de Pensilvania, Michigan y Wisconsin. El volumen sin precedentes de voto por correo fulminó de golpe las esperanzas de un desenlace rápido.

Con información de la vanguardia.com

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