junio 15, 2021 3:14 pm

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Macron indigna a la policía francesa al sugerir que su conducta es racista

Varios sindicatos policiales franceses reaccionaron con indignación contra el presidente Emmanuel Macron por haber sugerido que las fuerzas del orden aplican criterios racistas y por eso controlan e identifican en la calle, con mucha más frecuencia, a los varones negros. Como respuesta, estos sindicatos propusieron realizar una huelga de celo y cesar los controles en la calle.

El jefe de Estado francés había realizado sus afirmaciones, el viernes, en el curso de una extensa entrevista con el medio digital Brut , especializado en vídeos y con una audiencia de jóvenes. Macron trató de empatizar con el público de Brut y admitió, no sin matizaciones, que existe violencia policial y que, en la práctica, se aplican criterios racistas porque los hombres que no tienen la piel blanca son considerados “un factor de riesgo”.

El presidente anunció la puesta en marcha, a partir de enero, de un mecanismo rápido para que los ciudadanos puedan comunicar casos de discriminación policial.

Los representantes sindicales de las fuerzas del orden se sienten abandonados y estigmatizados. Macron ya se ha echado atrás en el polémico proyecto de ley de seguridad global, que incluía un artículo que iba a hacer muy difícil grabar y difundir imágenes de policías en acción, sobre todo durante la represión de manifestaciones o en el curso de arrestos.

El objetivo oficial de la ley era proteger a los agentes de eventuales ataques y venganzas, pero la realidad es que muchos interpretaron lo contrario, que era un intento de conceder impunidad a los abusos policiales.

Pese al giro del presidente y de su Gobierno, ayer volvió a haber manifestaciones en decenas de ciudades francesas contra la controvertida iniciativa legislativa. Como es tradición, la marcha de París degeneró en graves disturbios.

En la protesta, en la que participaron chalecos amarillos y algunos políticos de Francia Insumisa (izquierda radical), se infiltraron decenas de casseurs, de militantes anarquistas antisistema o de simples alborotadores y profesionales de la guerrilla urbana cuyo objetivo es provocar a las fuerzas del orden y ocasionar destrozos.

Ya es un ritual que en esas situaciones sean atacadas sucursales bancarias y se prenda fuego a vehículos y a mobiliario urbano, con la automática respuesta de los antidisturbios, que lanzan granadas lacrimógenas y efectúan cargas para dispersar a los violentos. Hubo decenas de detenciones y varios agentes heridos en París, Nantes y Lyon.

Con información de la vanguardia.com

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